La especialista, trabajó junto a los participantes en la identificación, validación y expresión de emociones, promoviendo el desarrollo de recursos personales y estrategias de afrontamiento.
Durante el encuentro, se abordaron aspectos vinculados a la distancia, los miedos, la incertidumbre y los desafíos propios de la experiencia de movilidad, favoreciendo un espacio de intercambio y conexión desde la vulnerabilidad y la dimensión humana de cada estudiante.
“Fue un espacio donde la distancia, los miedos, la incertidumbre y el deseo de superarse pudieron ponerse en palabras y conectar desde la vulnerabilidad y la humanidad de cada uno”, expresó Salerno.
Participaron estudiantes provenientes de Colombia, Perú, México, Uruguay, Paraguay y Ecuador, así como también de distintas localidades del país, como Bahía Blanca y Puerto Madryn.