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Catamarca-Argentina

2006

Diseño: Alejandro Díaz

   

 

   

 

Proyecto Arqueológico Laguna Blanca

 

 

Diversos estudios realizados en el Distrito de Laguna Blanca.

 

 

Esta porción del departamento de Belén ya despertaba interés para la ciencia Argentina desde el siglo pasado. En 1872, el botánico alemán Paul Günther Lorentz, efectuó un fructífero viaje de estudios a Laguna Blanca,colectando una cantidad apreciable de especies vegetales desconocidas hasta aquel momento en el ambiente científico. De sus escritos también podemos extraer algunos datos útiles sobre la forma de vida de los habitantes de la región hace ya más de un siglo (González, 1971). Es de resaltar también la labor que por aquella época realizaron Stelzner en 1885 y Brackebusch en 1881 (1883), en sus prospecciones geológicas.

 

Para principios de este siglo contamos con un informe manuscrito (inédito) sobre el departamento de Belén, fechado el 27 de noviembre de 1909. En él, R. A. Montilla, da cuenta de algunos datos interesantes sobre el distrito de Laguna Blanca (este material está depositado en el Archivo Histórico de la Provincia de Catamarca).

 

Con respecto a la información arqueológica de la zona, las primeras noticias se remontan al primer cuarto de este siglo. En 1923 y 1924 el Ing. Vladimiro Weiser, director de las Vª y VIª Expedición Arqueológica, patrocinadas por el Sr. Benjamín Muniz Barreto pasa por el Distrito de Laguna Blanca. En sendas incursiones excava una serie de tumbas, y registra buena parte de las pictografías y petroglifos de la región. Las colecciones están depositadas en la División Arqueología, Museo de Ciencias Naturales, de la Universidad Nacional de La Plata.

 

En 1954, el Dr. Alberto Rex González (1955:21) realizó un primer reconocimiento del  rea. Al año siguiente, desde la Sociedad Argentina de Americanistas, se comisionó una expedición integrada por el Dr. Alberto Rex González (1954a, 1955, 1959, 1960), Julián Cáceres Freyre (1956), Ramón Rosa Olmos (1992), Federico E. País (1955), Armando Raúl Bazán y Mariano Pagés, interesándose en temas antropológicos, arqueológicos, lingüísticos e históricos. En esta expedición se llevó a cabo una excavación arqueológica de dos casas-pozo", determinando que las mismas correspondían a "la facie de La Ciénaga" (González, 1955:21). Por otra parte también se da cuenta de la aparición "de especimenes cerámicos típicos Candelaria", señalando [...] "afinidades con la cultura chilena del Molle" (op. cit., 25).

 

Casi 30 años después, a principio de los ' 80, M. E. Albeck y M. C. Scattolín (1984), prospectaron la zona para ajustar su estudio con fotografías aéreas, registrando en un mapa muchas de las principales  reas arqueológicas.

 

Recientemente, la jurisdicción de Corral Blanco fue visitada por M. M. Podestá y C. A. Aschero con motivo del relevamiento de las manifestaciones rupestres del sitio Potrero (ver Podestá, 1986-87; Podestá et al., 1991).

 

Las referencias al Período Precerámico son sumamente exiguas. El Dr. A. R. González (1955, 1957) menciona la existencia de una "industria precerámica de Laguna Blanca", la que se "caracteriza por hojas y cuchillos, finamente retocados en ambas caras" (1955:13).

 

De la bibliografía consultada (ver González, 1954a, 1955, 1957, 1959, 1960, 1979; González y Nuñez Regueiro, 1960, y González y Pérez, 1966), se desprende que en la zona hubo una presencia importante de sociedades agrícolas, principalmente en el Período Agro-alfarero Temprano o Formativo Inferior (sensu Nuñez Regueiro, 1975) o Formativo (1993), según se deduce a partir de entidades culturales y conjuntos cerámicos correspondientes a Condorhuasi, La Ciénaga y una cerámica Negra Pulida (o negro lustroso) muy abundante que por "guardar algunas semejanzas formales" (González, 1959:189; 1960:315) se la ha asociado con materiales pertenecientes a la Cultura Candelaria, o también, "con el área Atacameña chilena". En recientes investigaciones en la cuenca de Antofagasta de la Sierra (Olivera, 1991), se propone una fase inicial del Período Agro-alfarero Temprano de Antofagasta de la Sierra con mayores vinculaciones con el área chilena de la Puna de Atacama (cuencas de San Pedro de Atacama y río Loa). Una segunda fase del Período Agro-alfarero Temprano de Antofagasta de la Sierra que estaría mayormente vinculado a la Subárea Valliserrana del Noroeste Argentino. En este caso, la región de Laguna Blanca, en obvia intermediación de esta interrelación, debería manifestar un registro acorde con este cambio.

 

Respecto al Período Agro-alfarero Medio del Noroeste Argentino  o de Integración Regional (representado en la Sub-área Valliserrana por la cultura La Aguada), no había referencias bibliográficas acerca de su existencia para la región de Laguna Blanca. En estos momentos sin embargo, fruto de nuestras prospecciones, hemos tenido la suerte de hallar en una estructura residencial distinta de las caracterizadas para el Período Temprano en Laguna Blanca, material cerámico que inequívocamente han podido ser asignados a la entidad sociocultural de La Aguada (Delfino, 1995a).

Para la "Subárea de la Puna Sud" (en la que según González se ubicaría el Bolsón de Laguna Blanca) no hay más que exiguas referencias en las que se indique la existencia de materiales correspondientes al Período Agro-alfarero Tardío o de Desarrollos Regionales. En 1960 González decía para esta parte de la Puna que no habría estado ocupada por "las culturas Belén y Santa María" (González, 1960:315), y "Sólo en momentos más recientes aparecen típicos elementos de influencia incaica" (op. cit.). Según Raffino, son escasos los materiales pertenecientes a este período (Raffino, 1982), y sólo aparecerían asociados con cerámica incaica. Incluso, respecto a evidencias sobre una ocupación incaica, sólo se ha mencionado imprecisamente la existencia de un sitio en Corral Blanco (Raffino, 1978; 1982). Como resultado de prospecciones intensivas que efectuáramos por la zona, y a más de 15 Km. de Corral Blanco, hemos detectado algunas estructuras arquitectónicas e indicadores culturales que corresponden al momento de ocupación incaico.

 

No existen  menciones de hallazgos correspondientes a los Períodos Agro-alfareros Hispano-Indígena y Colonial. "Los antecedentes históricos más antiguos señalan la propiedad de parte del actual distrito de Laguna Blanca, como producto de antiguas mercedes. Mencionan un Hacienda Calchaquí o Encomienda de Pulares y Tonocotés, otorgados encomienda en los años 1698 al maestre de campo Diego Diez Gómez, heredada por su hija María Magdalena, casada en segundas nupcias con Domingo de Isasi Isasmendi. La hacienda se extendía desde las propiedades de la Marquesa del Toxo por el Norte (Ciénaga Redonda o Carachi pampa) hasta los altos de Bel‚n y Santa María, con 80 leguas de largo por 32 de ancho (400 Km. x 160 Km.)" (Forni, 1987:79). Existe información histórica relativa a la tributación de indígenas originarios de Laguna Blanca en los ayllus de San Pedro de Atacama, y de atacameños en Laguna Blanca (Hidalgo Lehuedé 1984; Gentile Lafaille 1986). Existe también información referente a la presencia de lagunistos en pueblos y ciudades del Sub-área Valliserrana.

 

Desde 1992, el director de este Proyecto ha venido realizando investigaciones etno-arqueológicas en la misma área de aplicación,  tendientes a conocer las relaciones entre las unidades domésticas y la producción agrícola, desde una perspectiva espacial (Delfino, 1992).Ver plano del Area de Desarrollo de los Proyectos de Museológico y de Prospección y Excavación Arqueológica en la Zona de Transición de la Reserva de Biosfera de Laguna Blanca...  

 

En cuanto a los antecedentes específicos sobre patrones de asentamiento (presente y pasado), es poco lo que se conoce para la región. No obstante, en el plano arqueológico, el Dr. A. R. González nos dice:

"En la zona puneña de Laguna Blanca, antes mencionada, donde la facie de la Ciénaga está bien representada, nosotros excavamos dos casas-pozo que de acuerdo con el material cerámico del piso y del relleno pertenecían indudablemente a esta época. Se trata de viviendas pequeñas de planta oval de 4 m. por 5 m. provistas de una fila de lajas en la entrada; fila de lajas que actuaba como deflector de aire. Es muy interesante el hecho de que no existieron verdaderos pueblos y que estas habitaciones se hallan dispersas en medio de grandes recintos de siembra que se hallan en esa área. En los basurales hemos hallado regular cantidad de huesos de auquénidos, muy probablemente llamas" (González, 1955:21).

 

Para una descripción de las casas tradicionales más frecuentes, de planta rectangular, puede consultarse J. Cáceres Freyre (1956:396-387). En cambio, no se han podido hallar referencias que den cuenta sobre la utilización actual de cuevas como espacio habitable.

 

Por último, para dar cuenta de todos los trabajos realizados en el Distrito de Laguna Blanca, no podemos dejar de mencionar los que tuvieron lugar como consecuencia de la declaración de esta zona como de Reserva Natural de Vida Silvestre (Decreto Provincial Nº 475, del 16/03/79), y la inclusión en 1982 como parte de la Red Internacional de Reservas de la Biosfera, por el Programa "El Hombre y la Biosfera"  (MaB) de la UNESCO. Fue así que en esta región se concentraron un nutrido grupo de investigadores interesados en estudiar en esta "zona protegida", desde distintas disciplinas científicos muchos de los problemas de interés que pudieran existir.

 

Para dar un cuadro de situación resumido, baste nombrar por ejemplo, la labor desarrollada por Floreal H. Forni y un equipo de investigadores, que desde 1980 (Forni, 1981, 1990; Forni et al., 1986) ha venido relevando aspectos socioeconómicos y demográficos, en 1985, estos esfuerzos quedaron encausados en un PID, titulado: "Organización Laboral de Comunidades Marginadas Involucradas en Proyectos de Ecodesarrollo". A fines de 1984, el Gobierno de la Provincia de Catamarca, por intermedio de su Dirección de Ganadería, con el apoyo de la Organización de Estados Americanos (particularmente la Comisión Interamericana de Mujeres, con un proyecto de Tecnología Apropiada para la Mujer Campesina) y con la participación del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), a través del CEIL (Centro de Estudios e Investigaciones Laborales), pusieron en marcha el proyecto denominado, Atención a la Población Involucrada en un Área de Reserva Ecológica (ver: Tort, 1985; Ayerza, 1985; CIM/OEA, 1985). En manejo de llamas (mejoramiento del vellón, productividad del plantel, etc.) se pueden citar varios trabajos: Frank y Nuevo Freire, 1985; Frank, et al., 1985, sobre mejoramiento económico de esta región ( Wehbe et al., 1992), sobre comportamiento de vicuñas (Vilá y Roig, 1992). Además de toda una serie de documentos inéditos, que en líneas generales podrían clasificarse como de interés ecológico ( Reca et al., 1989; Díaz y Paredes, 1981).