Predios para
Flora y Fauna
Como
sostuviéramos más arriba, este tipo de museo (el Museo Integral), sigue una
c
oncepción en donde el territorio como totalidad es el propio espacio del
museo. En el hipotético caso de que dejáramos la interpretación del Museo
Integral sin más, abierto a una experiencia vivencial y contemplativa en toda
su dimensión territorial, no vemos que ella pueda ser abarcable sin mediar una
permanencia prolongada, lo cual tampoco nos dejaría exentos de una interpretación
fragmentaría. Una propuesta extensiva territorial y temporalmente sería solo
la posibilidad de un habitante.
El
público espera una introducción a los temas, diríamos las
herramientas
informativas, concentraciones de sentido, esa justamente es la función de las
áreas conspicuas tales como los predios para flora y fauna. Espacios acotados
que posibiliten en forma ordenada visibilizar la diversidad biológica de la
región. Incluso para mucha gente esta es la única oportunidad de contactarse
con flora y fauna local, ya que sea por limitaciones de tiempo, o por
impedimentos físicos, hay gente que no tiene a su disposición los medios como
para trasladarse hasta los distintos rincones de la Reserva (del museo) para
observar su diversidad biológica.
Co
n respecto a la flora
vale recordar que en una primera etapa hemos encarado la concreción del
“Parque Botánico Autóctono, Paul Günther Lorentz"
(predio ecotonal de 13.560,32 m²), no vimos
conveniente por el momento, mantener las especies domésticas, ya que ellas
pueden contemplarse en las proximidades del Centro de Recepción e Interpretación,
los habitantes de la comunidad de Laguna Blanca se encargan espontáneamente de
que esta sea una muestra permanente. Algo semejante pasa con los animales autóctonos
domesticados, los pastores cotidianamente están manejando su ganado de llamas.