Subprograma

El entorno

Los asentamientos

Fortalecimiento

 Arquitectura

 

Menú Principal

   

Principal

InIP-UNCa

Museo Integral

Residencia Universitaria

Biblioteca de Laguna Blanca

Investigación

Reserva de Biosfera

Los Lagunistos

PRODICA

Galería

Quienes somos

Contactos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Envia todas tus consultas o sugerencias a nuestro e-mail.

 

Catamarca-Argentina

2006

Diseño: Alejandro Díaz

   

 

     

 

 

Apuntando al Fortalecimiento del Museo Integral de Laguna Blanca

 

Como dijéramos, desde el Subprograma de Recursos Turísticos y Culturales se fijó como prioridad de desarrollo el fortalecimiento del Museo Integral de Laguna Blanca. Para mitigar cualquier extrañeza que pudiera causar el énfasis puesto en ello, vamos a explicar los distintos componentes de este Museo, aspectos que apuntan simultáneamente a las clásicas preocupaciones museológicas, como así también a los propios requerimientos de una comunidad campesina de economía marginal, al borde de la fragmentación cultural.

 

Entre los objetivos generales del proyecto museológico cabe mencionar que se está buscando (a) potenciar el desarrollo integral de las comunidades de altura en el Distrito de Laguna Blanca, optimizando sus recursos culturales y naturales a través de su puesta en valor y aportando un elemento destacado para el desarrollo turístico de la región y (b) recuperar íntegramente un bien público, de disfrute social, como es la Certificaión de la Declaratoria de la Reserva de Biosfera Laguna Blanca Reserva de Biosfera de Laguna Blanca, capaz de generar un movimiento de estímulos educativos, correctamente protegidos pero al mismo tiempo abierto a las legítimas expectativas populares que ven en ese monumento el vehículo de su identidad puneña desde el cual apuntan al desarrollo sostenido autosustentable (recursos turísticos, producción artesanal, etc.).

 

La particularidad del Museo Integral de Laguna Blanca (dependiente de la Universidad Nacional de Catamarca) reside en su propia concepción: “la reserva, un museo”. A nuestro museo también podríamos llamarlo, Museo Territorial; es decir un museo cuyo objeto museable es el propio paisaje. Si nos hubiésemos decidido por un término como el de Parque Cultural, probablemente hubiera resultado más asequible una interpretación precisa del concepto. Puede pasar que sin una adecuada información, el constreñimiento nominal lleve a crear una imagen ilusoria de un museo = un edificio (sugerencia “atávica” que parece provenir de asociar museos con edificios).

 

Sin embargo conviene tener presente que aún viendo la Reserva como el Museo, la aprehensión del mismo viene mediada por la focalización en hitos de sentido conspicuos, ellos son los: (a) Centros de Recepción e Interpretación; (b) Museos de Sitio (“Aldea Piedra Negra” y “Caranchi Tambo”); (c) predios para la exposición de flora (Parque Botánico Autóctono “Paul Günther Lorentz”) y fauna (Predio de Fauna Autóctona), silvestres y domesticados; (d) arte rupestre: la oferta museológica incluye la posibilidad de realizar visitas guiadas al circuito de los sitios con Arte Rupestre (pictografías y petroglifos) de la zona, donde se expresaron los procesos estéticos de la región, y finalmente, (e) Sitios Panorámicos de Interpretación (SiPI): se están seleccionando una trama de SiPI, desde ellos se pretende acercar al público a una comprensión global de distintos procesos naturales y socioculturales.

 

Nuestra conceptualización sobre el Museo se articula, en muchos aspectos, con los considerandos vertidos en la resolución 28 C/2.4 de la Conferencia General de la UNESCO (Noviembre de 1995). La Conferencia de Sevilla confirmó la especial importancia de las reservas de biosfera instituidas en el marco del Programa MaB (Man and Biosphere), sobre el Hombre y la Biosfera para la conservación de la diversidad biológica, en armonía con la salvaguarda de los valores culturales  a los que están vinculadas. Las reservas de biosfera constituyen lugares excepcionales para a investigación, la observación a largo plazo, la formación, la educación y la sensibilización del público, permitiendo al mismo tiempo que las comunidades locales participen plenamente en la conservación y el uso sostenible de los recursos. Considera que también constituyen lugares de demostración y polos de acción en el marco de las políticas de desarrollo regional y de ordenamiento del territorio.

 

Las actuales tendencias del crecimiento y la distribución espacial de la población, la mundialización de la economía y los efectos de la economía de mercado en las zonas rurales, la erosión de la identidad cultural, la creciente demanda de energía y recursos, el acceso centralizado a la información y la desigualdad frente a las innovaciones tecnológicas, nos obligan a considerar con realismo las perspectivas del medio ambiente y son los elementos que configuran un grave panorama de las perspectivas del medio ambiente y el desarrollo en el futuro próximo. En este marco, la Red de Reservas de la Biosfera es un elemento esencial para alcanzar el objetivo del MaB, a saber, lograr un equilibrio sostenible entre las necesidades, a veces en conflicto, conservar la diversidad biológica, fomentar el desarrollo económico y conservar los valores culturales a éste vinculados.

 

En así que a partir de la estrategia trazada, en uno de sus Objetivos Principales (en el N° II) se plantea utilizar las reservas de biosfera como modelo en la organización del territorio y lugares de experimentación del desarrollo sostenible; para ello se recomienda establecer, fortalecer o ampliar las reservas de biosfera a fin de que incluyan zonas donde perduren estilos de vida tradicionales y usos autóctonos de la diversidad biológica (comprendidos los lugares sagrados), y/o donde hay una interacción especialmente crítica entre población y el medio ambiente (por ejemplo, áreas periurbanas, zonas rurales deterioradas, etc.). También se ha planteado definir y fomentar actividades compatibles con los objetivos de conservación mediante la transferencia de tecnologías apropiadas, integrando los saberes tradicionales, y que contribuyan al desarrollo sostenible en las zonas tampón y de transición.